Si has decidido que ha llegado el momento de despedirte de tus viejas sartenes de teflón y estás pensando en probar suerte con las de acero inoxidable, en este artículo te contamos todas las ventajas que te ofrece, tanto para tu salud como para el medio ambiente.
El acero inoxidable es un material sano libre de PFAS y extremadamente resistente que puede acompañarte durante décadas si lo cuidas bien. Pero ojo: el inox tiene sus secretos. Muchos lo prueban una vez, se les pega el huevo o las verduras y nunca más lo vuelven a usar. Con unas cuantas técnicas básicas, cocinar con acero inoxidable se convierte en una experiencia agradable, deliciosa y, sobre todo, muy versátil a la que ya no podrás renunciar.
En esta guía te contamos cómo usar una sartén de acero inoxidable correctamente, qué errores debes evitar y por qué este tipo de sartén no solo está reservado para chefs profesionales. También descubrirás curiosidades científicas como el efecto Leidenfrost, el método infalible para saber cuándo tu sartén está lista para empezar a cocinar.
La primera toma de contacto con tu sartén inox
La primera vez que uses tu sartén inoxidable es clave para que el resto de experiencias sean positivas. Por eso, antes de lanzarte a cocinar, es importante seguir estos pasos:
- Lava la sartén con agua caliente y un poco de jabón. Así eliminarás los restos de fabricación o transporte.
- Sécala bien con un paño suave para evitar posibles marcas de cal.
- No te asustes si al principio se pega un poco. Forma parte del proceso de adaptación: la práctica hará que controles rápidamente los tiempos y temperaturas.
¿Es necesario “curar” una sartén de acero inoxidable?
Cuando hablamos de sartenes de hierro fundido o de acero, es habitual oír hablar del famoso “curado”. Esta práctica consiste en crear una película de grasa para mejorar el revestimiento antiadherente de las sartenes y protegerlas así de la corrosión.
Pero el inox juega en otra liga: este material no necesita esa capa de grasa protectora para evitar la corrosión, ya que es un material naturalmente inoxidable.
Eso sí, algunos cocineros recomiendan realizar un precurado antes de empezar a utilizar la sartén para evitar que los alimentos se peguen en las primeras cocciones, pero aquí te dejamos algunos puntos por los que no es recomendable hacerlo:
- Como decíamos, el inox no se oxida, así que no requiere ninguna capa de protección.
- Con la técnica adecuada, tu sartén inoxidable será naturalmente antiadherente.
- Si aplicas un curado, ya no podrás lavarlo en lavavajillas porque eliminarías esa fina capa grasa.
#1 El calentamiento previo: el paso que nunca debes saltarte
Antes de cocinar, tu sartén inoxidable necesita un ritual indispensable: el precalentado. Esta fase es la clave para que los alimentos no se peguen. El inox funciona mejor cuando está lo suficientemente caliente, pero sin llegar a quemarse:
- Calienta la sartén vacía a fuego medio a dos tercios de la potencia.
- Déjala calentar entre 2 y 3 minutos.
- No añadas el aceite de inmediato: espera a que llegue el momento perfecto, lo que se conoce como el efecto Leidenfrost. Te contamos más a continuación. ⤵️
#2 El test de la gota: el efecto Leidenfrost explicado
Este fenómeno físico, que fue descubierto en el siglo XVIII por el doctor Johann Leidenfrost, ocurre cuando un líquido entra en contacto con una superficie muy caliente (por encima de 150 °C). El agua forma pequeñas esferas que “bailan” sobre la sartén sin evaporarse de inmediato.
¿Cómo aplicarlo en tu cocina?:
Tira unas gotas de agua sobre la sartén precalentada:
- Si se evaporan al instante: la sartén aún no está lo suficientemente caliente.
- Si forman una especie de charca: caliéntala un poco más.
- Si aparecen pequeñas bolitas que resbalan como si hicieran el “moonwalk”: ¡ya puedes empezar a cocinar!
En ese momento añade el aceite o, si vas a cocinar carne, coloca la pieza directamente.
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#3 Añadir aceite: ¿sí o no?
El uso de materia grasa en una sartén inoxidable dependerá de los alimentos que vayamos a cocinar:
- Verduras, pescado, huevos o frutas: mejor un chorrito de aceite para evitar que se peguen.
- Carnes rojas o blancas: no hace falta añadir aceite; la propia grasa de la carne creará una película dorada y jugosa.
✨ Consejo: si el aceite empieza a humear, significa que la sartén está demasiado caliente. Baja un poco el fuego para proteger los sabores… y tu sartén.
#4 La importancia de no remover demasiado
Uno de los errores más comunes al cocinar con acero inoxidable es remover constantemente los alimentos. Con el inox, la paciencia es tu mejor aliada.
Por ejemplo, las patatas salteadas necesitan unos minutos para crear una capa dorada. Y solo cuando esa capa se haya formado, se despegarán solas de la superficie. Si las remueves antes, acabarán convertidas en puré. Por eso te recomendamos seguir estas indicaciones:
- Añade los alimentos únicamente cuando la sartén ya esté bien caliente y ligeramente engrasada.
- Déjalos unos minutos a fuego medio, permitiendo que se doren por sí solos.
- Remuévelos o dales la vuelta solo cuando notes que se desprenden sin esfuerzo de la superficie.
Cocina como un chef
Aunque a muchos les intimida, cocinar con una sartén inoxidable no es un lujo exclusivo de los restaurantes. De hecho, cada vez más hogares se decantan por una batería de cocina de acero inoxidable, porque combina resistencia, elegancia y versatilidad.
No sobrecargues la sartén
Sabemos que es tentador poner todos los ingredientes en la sartén inoxidable al mismo tiempo, pero la saturación hace que la comida no se dore bien y termine pegándose. Lo ideal es cocinar por tandas o usar una sartén del tamaño adecuado.
Menos fuego, más control
El inox conduce el calor rápidamente, así que no necesitas poner la potencia al máximo. Además, si lo haces, corres el riesgo de quemar los alimentos o dañar tu sartén.
✨ Basta con utilizar un fuego medio-bajo para obtener una cocción más uniforme y sabrosa.
La magia del inox: ideal para todo tipo de cocciones
Una sartén inoxidable no sirve solo para saltear. Puedes sellar, sofreír, guisar, desglasar e incluso hacer huevos fritos sin que se peguen.
Carne y pescado: el punto dorado perfecto
- Coloca la pieza de carne sobre la sartén bien caliente, deja que se dore sin moverla y dale la vuelta cuando se suelte sola. Estará dorada por fuera y tierna por dentro.
- Después, retira la carne y aprovecha los jugos del fondo para preparar una salsa con vino blanco, caldo o incluso cerveza.
➡️ Consejo extra: deja reposar la carne a temperatura ambiente unos 30 minutos antes de cocinarla. Así conseguirás una carne más tierna.
Verduras crujientes o tiernas
Zanahorias, champiñones, brócoli… el acero inoxidable es ideal para saltear las verduras a fuego medio hasta que se caramelicen ligeramente, manteniendo una textura crujiente.
Eso sí, recuerda no removerlas demasiado para evitar el efecto “puré”.
Guisos y cocciones largas
Sí, también puedes preparar un estofado o unas lentejas en acero inoxidable, siempre que bajes el fuego al mínimo y tapes el recipiente. El calor se distribuye de forma homogénea, lo que hace que los sabores se concentren mejor.
Salsas irresistibles
Los jugos de cocción son esos pequeños restos de carne o verduras que quedan adheridos al fondo de la sartén después de sellar un alimento.
Lejos de ser un problema, son una auténtica delicia: solo tienes que añadir un poco de líquido —vino, caldo, nata o incluso agua— para que se desprendan fácilmente, se integren en la preparación y se transformen en una salsa sabrosa y caramelizada para realzar tu plato.
✨ Y, además, tiene una ventaja: al desglasar no solo obtienes una salsa deliciosa, ¡también facilitas la limpieza de tu sartén inoxidable!
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La Maravillosa Gama Inoxidable sin níquel
Aprender a utilizar una sartén inoxidable necesita un poco de adaptación al principio, pero una vez interiorizados los pasos esenciales, nos ofrece una experiencia culinaria saludable, sencilla y realmente excepcional.
Por eso hemos creado nuestra Maravillosa Gama Inoxidable que se caracteriza por la durabilidad, una alta resistencia y un rendimiento óptimo para todo tipo de preparaciones culinarias. ¡Y sin productos tóxicos!
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El acero inoxidable Steel Green® de triple capa es una tecnología de alta gama:
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- Acero inoxidable ferrítico especial inducción: favorece una compatibilidad óptima.
Las sartenes de acero inoxidable, ahora en color
¿Quién ha dicho que el acero inoxidable solo puede ser de color gris? En Cookut somos unos apasionados del color y por eso hemos querido derrocar esa idea con nuestra gama Maravillosa, disponible en 6 colores. Un toque de modernidad y elegancia que se adapta perfectamente a tu cocina y también al resto de utensilios de nuestras colecciones Increíble y Fabulosa.
El secreto de una cocina sana libre de tóxicos
El acero inoxidable es la garantía de una cocina:
- Sin PFAS, PFOA, níquel ni ninguna otra sustancia perjudicial.
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- Con utensilios sostenibles.
¿Y tú? ¿A qué esperas para descubrir una nueva forma de cocinar?